Trabajo solo, así que sería raro esperar imparcialidad de mí. Empiezo por donde una agencia es objetivamente más fuerte y después explico qué se paga al elegir a una sola persona.
Cuándo hace falta una agencia
- Un volumen que no cabe en unas solas manos: decenas de páginas en poco tiempo, varios idiomas, líneas paralelas.
- Se necesitan especialidades distintas a la vez: producción de vídeo, fotografía, publicidad exterior, imprenta.
- Hace falta fiabilidad formal: concursos, contratos grandes, SLA, sustituir a quien ejecuta sin parar el proyecto.
Dónde se pierde la idea
En una agencia el encargo recorre una cadena: tú se lo cuentas al gestor, el gestor se lo cuenta al diseñador, el diseñador entrega la maqueta a quien maqueta y este al programador. En cada traspaso se pierde contexto. El resultado clásico es «el diseñador lo dibujó y no se pudo maquetar», y nadie tiene la culpa porque cada uno hizo su parte.
Cuando la misma persona diseña y programa, la maqueta imposible no llega a existir: no dibuja lo que no va a poder montar.
Qué se paga al elegir a una sola persona
El riesgo principal es evidente y no hay que esconderlo: una sola persona es un único punto de fallo. Enfermedad, vacaciones, saturación con otros proyectos. Se mitiga con cosas simples que conviene acordar al empezar: el código y los accesos son tuyos desde el primer día, la web está hecha con una tecnología extendida y no con un sistema propio, y sabes cómo pasar el proyecto a otra persona si hace falta.
Una regla simple: si el encargo va de volumen y de muchos soportes distintos, ve a una agencia. Si va de producto y lo importante es que la idea llegue al lanzamiento sin pérdidas, coge a una sola persona para todo el ciclo.